Con el tiempo aprendes a IGNORAR

Tu ex te hizo daño, mucho daño. ¿Cómo seguir la vida con tantas heridas? ¿Cómo comenzar una nueva relación? ¿Y si no le puedes olvidar? ¿Y si, pese a todo, aún piensas en él? “El amor no se acaba sólo con decir adiós… Lo cierto es que, cuanto menos te tengo más te recuerdo. Quiera olvidarte, pero cuanto más lo intento, más permaneces en mi mente. . Me pregunto si algún día por fin lograré ignorarte, dejar de pasar tiempo mirando las redes sociales a ver qué haces, o curioseando a ver quien ocupa hoy tu corazón…

Está visto que olvidar no es fácil, porque, aunque me hiciste daño, por algún motivo sigo buscando noticias tuyas.”   Y resulta que es así; pese a que nos hacen pasar por dolores que aniquilan nuestro corazón, acabamos preguntándonos qué ha sido de él, el hombre a quien le entregamos el corazón y que no lo supo cuidar.

Aprendemos a fuerza de los golpes de la vida: La vida nos va enseñando que por muy negro que sea vea el sendero, al final siempre hay una luz que nos traerá una nueva oportunidad, la posibilidad de volver a vivir, con muchos menos fallos de los que ahora tenemos. Todo esto se aprende, desgraciadamente, a golpe de sufrir y caer muchas veces. Así, a golpes, es como aprenderemos a ignorar quien que tanto mal nos hizo.

Las promesas de amor se nos graban en el corazón: Hacer una promesa de amor a una persona, es como poner tu huella digital, supone un compromiso de amor. Ese compromiso conlleva responsabilidades que hay que cumplir, porque si fallas o te fallan, no puedes volver a creer en aquella persona, como tampoco podrían creer en ti. Un ejemplo: “Tú me prometiste amarme siempre”, -dice ella. “Yo dije que te quería”, -dice él. Observando una situación así, queda evidente que era ella quien hacía esa promesa de amor, él sólo se dejaba amar por ella, y si un día ya no quería estar más con ella simplemente lo daba por terminado.

Lo pasas mal porque prometiste amor:   Si tu pareja no te prometió amor eterno, no te sorprendas de ver que se recupera fácilmente de la ruptura entre los dos. Pero si hiciste promesas de amor por siempre, no se te puede pedir que no sufras, que no lo busques en cualquier parte… Lo más seguro es que le buscarás incluso en internet, tratando de ver qué hace, con quien chatea, cual es su nuevo amor, y así vamos visitando sus perfiles y haciendo más cruel nuestra herida de amor. Porque tú sí que prometiste amor mientras él sólo jugaba contigo. Ahora él tiene otro amor, y ¿qué haces? Le buscas (normal, pues tú le amabas).

Pero te daré un consejo: No le busques, si él ya está en una nueva relación, si ya te ignora, no le busques. No vale la pena estar con alguien que juega con tus sentimientos o las de otra persona. Nota importante: Existen también los malos hombres con doble vida. Esos hombres comúnmente te escriben mensajes por privado, emails, te abren casualmente la ventana del WhatsApp diciéndote que “ella no significa nada para mí”, “siempre te amaré”, “acabaré volviendo contigo”, etc. ¡Un poco de decencia, por favor! ¿Pero qué se creen? ¿Qué se piensan que somos las mujeres, aves de paso? ¿Piensan que cuando les da la gana pueden volver para luego volverse a ir con la otra persona? ¿No es hora de respetarnos más? ¿Acaso no es hora de que ya te mires en un espejo y veas que no eres juguete de nadie?

¡Si ya no está, que ya no vuelva! Nada de estar llorando todas las noches porque cada vez que vas a ver su perfil está regalando amor a cualquier mujer que se le cruza. Pero no, dice que “sólo te ama a ti”, eso te lo dice y tú como buena mujer le sigues creyendo. ¿Es que creen que somos tan ignorantes que no sabemos cómo es su juego? Basta, por favor no te denigres más, aprende a ignorar, es difícil pero no es imposible, aprende como primera medida: a valorarte, a amarte, y a respetarte como mujer.

Deja que él se eche a cuantas mujeres se le cruce, ese es el tipo de personas que llegan a viejos solos y rogando volver al hogar que un día abandonó y despreció cuando él era el rey de las conquistas, el “súper macho” con muchas hembras, pedazo de payaso era… sólo eso, un mentiroso. El tiempo pasa para todos, y a cada uno nos toca pagar lo malo que hacemos. No se puede ir por la vida rompiendo corazones y después quedándote tan tranquilo; no, la vida no es así. Una persona que no tiene palabra no sirve para nada, porque para tener relaciones sexuales cualquiera sirve, pero para tener una vida en común no sirve quien no sabe cumplir su compromiso. A esas personas hay que dejarles pasar, son como los trenes: algunos te sirven, otro no.

No sigas sufriendo por él: No sigas visitando su perfil en facebook, ni su estado de WhatsApp, porque haciéndolo llorarás. No le creas cuando dice que la otra sólo es algo pasajero, no le creas, miente. Te ha tenido, te ha fallado, y ahora tiene a otra mujer entre sus redes; y mientras la tiene a ella, te tiene a ti también: te tiene atrapada con sus palabras de esperanza de un futuro en el que podrán estar juntos otra vez, “como su corazón le dictamina”. De este modo está asegurándose de que no te escapes de sus red, porque te quiere a ti, le quiere a ella, y si tiene talento querrá a otras también.

Reflexiona un momento: Eres una mujer muy fuerte, eres capaz de trabajar en cualquier cosa, tienes una vida, tienes padres, una familia que te ama y mucha gente que, quizás, cegada por un amor tan malo como él no has sido capaz de darte cuenta que están también para ti. Aprende a tener tu espacio, piensa, y reacciona. El tiempo siempre hace lo suyo, y aunque es verdad que a los patanes se les quiere más, eso es sólo porque somos muy masoquistas, porque no somos capaces de borrarle de nuestra mente, prueba a empezar de nuevo, da una oportunidad a tu dignidad de mujer y no le busques por ningún lado. Es difícil porque la tentación de saber qué hace siempre está ahí, pero debes superarlo porque como mujer mereces respetarte a ti misma.

Hazlo como un propósito, como una promesa a ti misma:

-Jamás volveré a mirar tu perfil-

Y respira, acuéstate, y mentalízate que no serás la misma mañana que aprenderás a ignorarlo, porque eso es malo para tu salud, para tu vida.

Ya veras que podrás aprender a ignorar lo que te hace daño

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